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I will Survive.Gloria Gaynor

Hoy mi homenaje a las mujeres que han estado en mis talleres de esta mañana.
Hoy he cantado y bailado con ellas esta canción.
Hoy me han dado mucho más de lo que ellas creen que les he aportado yo.
Qué inmenso poder es la energía femenina, y qué miedo le tiene el hombre que intentó en vez de disfrutarla, coartarla y someterla.
Por ellas, por mi, por todas

Soy tu aire

Soy tu aire

Soy tu aire, aire que respiras
Aire que devuelves a mi aliento al exhalar
Soy tu aire, aire que revive
Aire que me impulsa como a un barco en alta mar
Soy tu aire, aire que te envuelve
Aire que alborota mi razón y mi mirar
Soy tu aire, aire que te llama
Aire de sirenas que te atraen con su cantar
Soy tu aire, aire de tu boca
Aire que me aplaca en mi furor y  tempestad
Soy tu aire, aire de deseos
Aire que te eleva empujándote a soñar
Soy tu aire, aire que  te quiere
Aire que pregunta, susurrando,
¿ tú también eres mi aire?
¿ Y  mañana?
¿ estarás?

Una niña y una caja de música

Una niña y una caja de música

Ese día  la escritora se sentía triste.
Se cansó de escribir sus tristezas y decidió salir a pasear.
A pesar de caminar sin rumbo, con su mente divagando  también sin timón, se dio cuenta que sus pies la llevaban a esa calle bohemia en la que tantas veces acababa. Una calle estrecha, fría, con pequeñas tiendas viejas con olor a humedad.
No sabe muy bien por qué le gustaba deambular por esa calle. Quizás porque no era muy transitada, quizás por el aire bohemio que se respiraba y que ella hace tiempo dejó atrás. En el fondo añora a esa joven que soñaba con ganarse la vida con sus obras mientras viajaba por el mundo conociendo gente pintoresca sobre la que seguir escribiendo. Ahora se siente un poco desleal con aquella joven, la mujer madura que es a veces la deja salir, pero muy poco.
Hoy ha decidido entrar en la tienda de antigüedades.
Solo un par de veces compró algo en esa tienda, pero le gusta mirar y rebuscar entre objetos viejos imaginando las historias que podrían contar de la gente a la que pertenecieron.
Si los objetos hablaran… piensa.
En la tienda hay una mujer y una niña, su hija casi con seguridad. Una pequeña rubia con esa expresión de niña espabilada que descubre en cada objeto que la rodea todo un mundo mágico.
Aún tiene esa capacidad, se dice, de imaginar la historia en vez de intentar adivinarla y reproducirla. Y se pregunta cuándo perdió ella la capacidad de inventar para pasar a ser una mera cronista de historias y emociones. Suyas y ajenas.

Nunca fue muy buena inventando historias. Su capacidad de fantasear no duró mucho, si es que alguna vez la tuvo. Por eso le gusta observar a los niños. Admira su creatividad y capacidad de ver más allá, o de no ver más allá,  porque a veces la magia es ver lo que hay y no lo que creemos que hay. Les contamos historias a los niños, cuando lo que deberíamos hacer es escucharles a ellos contarnos las suyas.
Mientras coge una muñeca antigua de esas con carita de porcelana observa a la niña que ha encontrado un objeto y parece entusiasmada:

-«Mira qué joyero tan bonito mamá»
Y sus ojos se abren aún más admirando los dibujos labrados en la caja  y siguiéndolos con un dedo.
Decide abrirla y de  pronto  se oye una melodía que la escritora reconoce,  pero totalmente nueva para la pequeña rubia.

«¡Mamá tiene música dentro! ¡Y una bailarina!»
Y su cara refleja la sorpresa de descubrir algo mágico en una aparentemente sencilla caja de madera. Observa con curiosidad a la muñequita mitad princesa mitad bailarina  que da vueltas de puntillas sobre sí misma al ritmo de la música.
¿De dónde sale la música mamá?  ¿lleva pilas?, dime,  dime»
Su madre le sonríe y le explica cómo esas cajas de música emiten melodía a pesar de no tener Cds ni pilas.
«¿Ves sirena? se le da cuerda aquí y suena», le dice mostrándole la llave de la parte inferior de la caja.
y la niña más excitada si cabe dice:
-«yo quiero mamina, yo quiero hacer música con la caja»
Y le da vueltas a la tuerca de forma apresurada, como todo lo que se hace cuando uno no tiene aún conciencia de lo rápido que pasa el tiempo.
La bailarina continúa dando vueltas y la melodía se oye ahora algo más rápido. La niña deja la caja sobre la repisa y empieza a dar vueltas.

-«Mira mamá, soy la bailarina de la caja» y gira sobre sus pies con sus brazos levantados sobre su cabeza.
Ahora la escritora mira  a la madre y se dice que esa es la expresión misma del amor y de la felicidad.
Cuántos poetas han intentado escribir sobre ello  cuántas canciones, cuántos lienzos… y ahora, en ese preciso instante, en la mirada de esa mujer a su hija acaba de comprenderlo.
Y lloró, por no haber tenido una caja de música y por no haber querido nunca ser bailarina.

«Patience»-Take That

Ninguna canción expresará 100% lo que sentimos en un momento puntual, a no ser que la escribamos nosotros mismos…
Mientras tanto… paciencia.

No es una prueba contrarreloj ¿verdad?, habrá que ir paso a paso, dejando metas volantes atrás…
De momento estamos participando, que en algunas carreras eso en sí es un logro.
Y no solo eso, hemos dejado algunas metas volantes atrás… ahora solo queda seguir pedaleando… y disfrutando del paisaje.
Hoy mientras iba en bici con mi hija vi unas aulagas cruzando la carretera empujadas por el viento y pensé en lo que me dijiste, que ir sobre ruedas pero a ese ritmo te permitía disfrutar del paisaje y de los detalles que otros no ven por ir más rápido.
Sin duda otros se perdieron muchos detalles, no sé si por ir rápido, o por ir solo mirando al frente, a su frente…
Ha hecho falta alguien acostumbrado a mirar los detalles y con espíritu de aguante para ver lo que no es evidente a simple vista.
Vayamos mirando el paisaje y al costado, a quien corre al lado nuestro. Disfrutemos y el tiempo dirá.

 

Fuego

Fuego

Eres fuego
y yo nunca seré agua para ti

Soy de fuego
Luz para tu  oscuridad eterna
Fuego, calor, refugio, hogar , reposo

Soy de fuego
Voluble y traicionera
Fuego ardiente, vivo y peligroso

Soy de fuego
o me tomas o me dejas
o te apartas o te arriesgas

Sé tú viento
Que me avive si me apago
mi aire, mi complemento
Y prometo no quemarte
Salvo en esos momentos
en que la pasión desate

No seas agua
No intentes nunca  con tus gotas apagarme
pues el fuego, si se moja, ya no es fuego

Yo soy yo
Y sea yo, como yo sea
hada, bruja, virgen o ramera
Si me quieres y deseas
Que sea como yo  soy
Todas esas, muchas otras
forman mi Yo verdadera

Es mi fuego, mi pasión y mi condena
Si te quedas ya lo sabes
viento  sí
El agua fuera

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