Archivos de la categoría Poesía

Mi memoria vuela

Vuela y vuela mi memoria
persistente hacia el ayer
recreándose en palabras
que pronunciaste una vez

Vuela atrás y me las clava
como agujas en mi piel
empeñándose en llevarme
de nuevo a lo que olvidé

Ojalá no las dijeras
y no las oyera aquel ser
que disfrazado de ángel
acariciándote el ego
disfrutó mientras te oía
y en  cómo me iba a doler

Puñalada el pronunciarlas
recibirlas yo de su letra, estocada
rabia, enfado, dolor, ira
y una vez se va la ira
El dolor que se queda

Sólo me queda esperar
que mi mente las olvide
acorazar mi conciencia

O recordarlas por siempre
que me sirvan de pendón
“eres dueño de tus dichos
y esclavo de tu voz”

Aún no sé por qué lo hiciste
pisotear a uno, al otro no eleva
pobre vida quien sonríe
porque otro se lamenta
Alma negra, oscura, sucia
la que pretende brillar
apagando  su conciencia.

Nuevas palabras hoy
Intentan borrar las viejas
Hoy sabe que son ciertas
Mi mente de hoy, la que no vuela
Pero borrar no es sencillo
Díselo a mi corazón
Díselo a él que aún gotea…

Que lo sepa el mundo entero

Que lo sepa el mundo entero
Que te quiero.

Que lo sepan todos.
Que se enteren
Que sepan por qué sonrío
y por qué a veces lloro
Cuando compruebo que es cierto
Que no solo yo te quiero

Que sepan que estás conmigo
y yo contigo
Que sepan que, a pesar de todo
a pesar de miedos
a pesar del daño
a pesar del ego
a pesar de esas cartas con veneno

A pesar de todos  y de todas
que sepan que te quiero

Que no hay poder más potente
en el universo
que decir y demostrar
esos “te quiero”.

Que se enteren de una vez
que lo hicimos, que pudimos
Juntos, solos
Que pudimos con todo aquéllo
Con historias pasadas
con presentes angustiosos
con  las dudas, con agobios
con personas y lugares
con orgullo y  con enojos
Que al final decidimos
romper , de una vez, con todo
Y quedarnos con nosotros
Confiar en nuestros días
En las noches sin injertos
En los días, en paseos
en rutinas familiares,
en proyectos
En mirarnos y tocarnos
En cuidarnos cada día
En saber que era cierto
que “eras tú” que “yo era ella”
Que ahora los 2 lo sabemos
Que no importan las palabras
novios, pareja, compañeros…
Que se entere todo el mundo
Que lo sepan
Que te quiero

Nuestra historia en la arena

Empezamos con el mar de fondo ¿lo recuerdas?.
Una comida y charlar contándonos nuestra vida.
Muchas risas, demasiadas, frases dichas muy deprisa.
Tú con tu porte callado, me mirabas y escuchabas,
seguramente asombrado de ese “huracán”, de mis prisas.
La vez siguiente escogiste llevarme a un lugar más tranquilo.
Subir por las dunas de arena, a ver ya no el mar,
sino el cielo y las estrellas.
Me llevé de allí tus miradas
Y ganas de un beso esquivo que no llegaba
Me llevé la impresión ¿equivocada?
de no saber si te gustaba.
Todo eso me llevé, todo eso y un paseo en una noche cerrada.
Paseo que nos llevó, no sé cómo, hasta tu casa

Recuerdo una cierta impaciencia
Una ducha algo fría en una noche un tanto extraña.
De buscarnos y buscarnos de una forma apresurada.
Dos extraños que intimaron contándose sus proezas
Sus historias, sus fracasos, sus alegrías y penas.
Queriendo sellar el encuentro quizás un poco por la fuerza

Luego la luz del Sol entrando por la ventana
nos mostró la realidad ante los ojos, desnuda:
“No eres como l@s demás”
Eres más de lo que escondes y eres más de lo que muestras.

Como las dunas aquellas, como tu amiga la arena
Es eternamente antigua pero cambia a cada instante
con el viento, con el agua,  cambia con cada una de las miles de pisadas.

Una historia con arena.
Arena de nuestras dunas,
Arena de otras arenas
Arena que nos unía
Y arena donde te dejé un día
Arena que nos reencontró a pesar de los pesares
Arena de tus carreras, que yo quería limpiarte
Arena de algunas playas, donde había más pisadas
y arena por fin de lugares donde nadie más penetra
Arena que va cayendo de nuestro propio reloj
Arena que nos recuerda que por mucho que la pisen
que por mucho que  otros quieran dejar  sobre ella huellas
Sólo hace falta una ola para borrar historias y sus secuelas.

Nuestro amor es esa ola.
Limpiando la superficie que pisamos  de la arena.
Arena que hoy es testigo  de parte de neustra historia
porque el resto es solo nuestro.
Y los demás, los demás  ven de nosotros y nuestro amor
Sólo una sombra, un  pequeño reflejo
no hay ojo capaz de ver
el amor que nos tenemos.

Esa niña y su melena

Esa niña que se esconde tras su pelo
Esa niña que te mira sin querer
Esa niña que se asoma entre sus flecos
intentando que la mires otra vez
 
Esa niña que se sabe deseada
Esa niña que ha crecido entre traspiés
Esa niña juguetea ante tus ojos
con la excusa de que el viento la despeina
Deseando que la peines con tu piel
melena al viento

Hazme el amor

Hazme el amor con los ojos y las manos, con tu boca y con tus brazos.
Hazme el amor sin tocarme, que mi cuerpo ansioso anticipe lo que llegará más tarde.
Hazme el amor con palabras, que me acaricien por dentro dándole placer a mi alma.
Hazme el amor con tu aliento, recorriendo mi piel con tu boca, sin rozarla, a un centímetro.
Hazme el amor con tu cuerpo, recorriendo de uno en uno, todos mis recovecos.
Hazme el amor como quieras, como quiero, házmelo rápido, házmelo lento.
Hazme el amor cada día, que queramos, de tu vida y de mi vida.
Hazme el amor si me amas, que yo te amaré mientras tanto
Con mis ojos y mis manos, con mi boca y mis abrazos
Yo te amaré sin tocarte despertando tu deseo
Yo te amaré con palabras destinadas a enamorar tu alma
Yo te amaré con mi aliento que te llega estando cerca y también estando lejos
Yo te amaré con mi cuerpo, que conoce, como nadie más, tu cuerpo
Yo te amaré como quiero, como quieres tú, unas veces con prisa y otras con todo el tiempo.
Yo te amaré cada día, mientras nuestros días tengan vida.
Yo te amaré con mi amor, ese que siempre te encuentra, ese que supo quién eras, antes incluso que yo, antes de que me quisieras.
Hazme el amor, amor mío, dale más vida a esta, tu vida.

Ojalá

Hay miradas tan potentes que derrumban altos muros
Hay suspiros que delatan las verdades escondidas
Hay fuerzas entre nosotros que deshacen las promesas
Hay lazos que aunque invisibles nos mantienen enlazados
Hay momentos tan reales que recuerdan lo olvidado
Hay tanto, tanto sentimos, que sentimos demasiado
Hay algo que tú no nombras y yo sí nombro
Hay lo nuestro, que es tan raro, que ya ni queremos contarlo
Raro por poco frecuente y  raro porque no se entiende
Sólo sé que esto es verdad, que lo sentimos
Que aun queriendo que no exista, aun luchando contra todo
Hay miradas, hay suspiros, hay deseo y muchos lazos…
Hay momentos ya vividos, y ganas de repetirlos.
No sé cómo, no sé cuántos. No sé tampoco hasta cuándo
Sólo sé que no sé nada, que mis planes no me sirven
Que da igual lo que haya dicho, que da igual contradecirme
Que por mucho que mantenga la distancia, eres tú y tú sí lo sabes.
Y tus ojos y tu piel y tus abrazos.
Y las lágrimas mezcladas con sabores.
Hay amor al fin y al cabo.
Ojalá que lo entendamos.
Ojalá que lo vivamos
Ojalá…
Ojalá…

No quiero beber de un pozo, yo prefiero un manantial

No quiero beber de un pozo
agua quieta, oscura, vieja
Agua esperando las bocas
sed que la ayude a salir
Agua que ya otros sacaron
otras bocas, otra sed antes de mí

No quiero beber de un pozo
yo prefiero un manantial
donde el agua mana sola
fresca, limpia y siempre nueva
no esperando mi llegada
pero acercándose a mi

No quiero beber de un pozo
yo prefiero un manantial
que refresque mi garganta
que me cuente su sonido
que nació en el origen del mundo
buscando  morir en mi

No quiero beber de un pozo
yo prefiero un manantial
donde pueda sumergirme
inundada en mi  burbuja
donde me convierta en agua
y en mi propio manantial

No quiero beber de un pozo
yo prefiero un manantial

 

Foto de portada: David Carrero Fdez-Baillo

Musito poemas que inspiran tu nombre

Creo que sueño
Entonces te miro
Siento tu mirada
Abrazándome aun sin tocarme
Recordándome que estás aquí, conmigo

Envuelves mis sueños
Recorres mis curvas
Esculpes tu amor con besos
Saboreas mi piel que es solo tuya

Me pierdo en el calor de tu abrazo
Imagino solo contigo mi futuro

Alcanzo  las cimas que  creí inalcanzables
Musito poemas que inspira tu nombre
Orquestas componen  para nosotros canciones
Rompemos las reglas que no nos comprenden

Tachamos historias pasadas y olvidadas
Escribimos la nuestra con tinta indeleble

Amamos la vida viviéndola juntos
Morimos de gozo y resucitamos con besos
Oímos lejanas las voces del resto

EL futuro es todo nuestro

Hoy pisamos otro suelo caminando de la mano
El otro se nos rompió, casi nos lleva a su paso.

Hoy decidimos crear un futuro nuestro, nuevo
Dejando el pasado atrás, con el dolor, con los miedos

Hoy somos más como somos, sin engaños ni terceros.
Aceptando las heridas que nos curamos con besos.
Sabiendo que ese dolor que aún lloramos cuando aflora,
es real, que nos enseña, lo que no quisimos ser pero fuimos
Aprendimos de rechazos, de mentiras y de miedos
Aprendimos a encontrar la estaca de nuestro amor
Y clavársela a los fantasmas que seguían al acecho.

Yo ahora sé que soy yo, que lo fui aun cuando yo no lo creía
Tú ahora sabes que el amor es más fuerte que los miedos
Que trasciende lo carnal, que es mucho más que 2 cuerpos
Ahora sabemos los dos que lo nuestro es solo nuestro
Que acabaron las etapas repostando en otros puertos

Quisiéramos otro pasado, borrar huellas y recuerdos
Querríamos recuperar el tiempo perdido
No es posible, lo sabemos

El pasado es parte nuestra, somos eso que vivimos
Somos resultado de lo que gozamos y sufrimos.
De todo lo que abandonamos y de aquello que escogimos.
Aprendimos a crecer mirando nuestros demonios
Aceptamos enfrentarlos a pesar de todo el miedo
Perdimos  en las batallas, pero aun así seguimos
Para ganar al fin la guerra, derrotando a lo siniestro.

Hoy nos miramos los dos, cara a cara, sin rodeos
Nuestros ojos que se observan, que se leen en el silencio
Que se dicen que se aman, que hoy es hoy
Y el futuro es todo nuestro

 

Eres Tú

Primero me hablaron tus ojos,
que  miraban muy adentro.
Después me lo dijo tu abrazo.
Ese abrazo primero.
Tu piel quiso conquistarme,
junto a flores, canciones y versos
Me resistía al principio,
algo me dijo mi instinto.
Ahora sé que fui yo
la que empezó con el miedo.

Pero un día me llevaste
a una reunión con amigos.
No hubo duda, lo vi claro.
Vi tu alma escapándose de ti
a través de tu sonrisa.
Fue tu risa la que disipó mi miedo.

¡Cuántas veces he mirado
después  de ese día esas fotos!
¿Cuántas veces deseé
que volviera esa alegría a tu rostro!
Esa risa que decía:
“Eres tú, eres ELLA.
Eres para mí perfecta.”

Han pasado muchas cosas,
muchos días, muchos meses,
otras risas, muchas lágrimas,
tiempo perdido,  otros escenarios
demasiados personajes en el cuento…

Tuvimos que tocar fondo.
Adentrarnos en el negro
que habitaba en nuestras almas
Mirar de frente los oscuros recovecos
Re-conocer en nosotros las más duras emociones.
Tantear otros caminos,
Jugar a juegos prohibidos,
atractivos, peligrosos,
que inyectaron su veneno en nuestro ser
intentando reternernos.
Alejarnos, volver…
y volver a dejarnos una y otra vez.
Sincerarnos a medias y engañarnos
Espiral que tuvimos que romper.

Nos desnudamos por fin
hasta un grado  infinito
Demolimos los cimientos.
Derribamos las barreras.
Arrancamos con los dientes,
la piel de lo que conocimos
hasta dejar sólo el hueso.

Nos dolió más allá de lo pensado.
Sufrimos como no imaginábamos.
Nos probamos en todos los sentidos,
sin saber si podríamos superarlo.

Decidimos recoger nuestros pedazos
entre miradas de amor y dolor y desengaño.
Decidimos que había amor por sobre todo.
Decidimos querernos como locos.

Locos que empezaron sin saberlo
a construir sin mirar cómo era el suelo.
Locos que callaban lo importante,
locos por soñar sin un mismo fundamento

Hoy somos también aquellos locos.
Locos que se aman
a pesar de todo aquello.
Locos que aprendieron a mirarse
más allá de la piel y del deseo.
Locos que se saben uno al otro.
Locos que conocen el misterio.
Locos que deciden dejar fuera
a quien nunca debió entrar en este juego:
Otros jugadores que no fueron
sino excusas para nuestro miedo.

Hoy nos sobran opiniones,
juicios de terceros y reproches.
Hoy nos basta con mirarnos.
Con sabernos de verdad.
Confiar en que queremos y podemos.
Hoy sabemos quiénes somos
y que estamos donde, cuando y con quien queremos.

Hoy yo sé que sí soy yo.
Hoy sabes que  tú siempre fuiste.
Hoy nuestro suelo es el mismo.
Ese suelo que sí está firme y no pisamos.
Porque  cuando estamos juntos
Volamos

Qué tienes

-“¿Qué tienes ?”  (Tú me preguntas)
¿Qué tienes que no te olvido?
Que tienes  mi corazón luchando con mi cerebro
¿Qué tienes ?
¿Qué tienes que  no te quiero y te quiero  y no te quiero?

¿Qué tienes que te busco aunque me alejo y me alejo?
¿Qué tienes que me torturo por no saber si te escojo o si te dejo?
¿Qué tienes que lo demás se me antoja muy pequeño?
¿Qué tienes que te releo una y otra vez como si fuera todo nuevo?
¿Qué tienes para atraerme con ese imán?
¿Qué tienes?
¿Qué tienes que me ilusiona que tú me quieras aun sin saber si lo merezco?
¿Qué tienes que no es tan fácil sencillamente ignorarte?
¿Qué tienes?
Dime ¿qué tienes tú que quizás yo no tengo?


Me preguntas que qué tengo
Como si no lo supieras
No se trata de “tener”
No se trata de escoger
No se trata de ser más o ser menos

Tengo que tengo amor
Del de verdad, con pasión
Del que juega a doble o nada
Del que no se conforma con las migajas

Tengo que tengo amor
Nada más y nada menos
Tengo  que tengo amor
AMOR
Amor sin miedo

 

 

 

Duele

Duelen las entrañas, duele tu recuerdo
Duele comprobar que no me quieres
Duele constatar que fui un juego
Duele que aposté, creyendo que había reglas
Duele que jugaras de farol, con comodín
Duele ver que el miedo era tan grande
Duele que no  fuiste el  “caballero” pero sólo para mí
Duele que invitaras a más gente a nuestra fiesta
Duele  que fingieras tus ganas de escapar
Duele que lo hicieras tan mal
Duele que en el fondo lo sabía
Duele el intentar que me quisieras todavía
Duele cómo a veces, estando no estabas
Duele que no estabas y  te esperaba
Duele que te quejes de que sufres
Duele tu egoísmo infinito y pueril
Duele que abusaras del cariño que te tengo
Duele devolverte tus regalos
Duele verlos en mi casa, en mi vida y en mi piel
Duele recordar el roce de tus manos
Duele arrancármelo a jirones
Duele cerrar los ojos, poder sentirlo y anhelarlo
Duele mi camino por la puerta de tu casa
Duele que me pregunten por ti, como si no pasara nada
Duele desear que todo pase y sea un sueño
Duele despertarse y ver que el sol no despejó tus miedos
Duele la vergüenza que causan tus palabras
Duelen las canciones que entre nosotros volaban
Duelen los poemas de amor, ahora de desgarro
Duele tu torpeza
Duele tu frialdad
Duele ahora hasta tu llanto
Duele la promesa que te hice hace ya tiempo
Duele porque sabes que a pesar de ti y de mí misma…
Yo estaría, si no está ella,  en esa meta

 

Te quiero… pero…

-Te quiero… pero…

-Si hay “pero” no hay “te quiero”

-Pero es que yo te quiero, a pesar de mis “peros”

-Eso crees, pero no es cierto.
Cuando quieres de verdad  ves el cuadro en su conjunto, incorporas esos “peros” como  parte del camino que decides transitar.
Y transformas los “te quiero, pero” en  “te quiero…y…”
Y decides caminar en el camino
Y decides seguir y no pararte a lamentarte,
Aunque el camino tenga piedras,
aunque haya que vadear o saltar.

-No puedo evitarlo, esos “peros” son mis miedos.

-Lo sé.  Y ante el miedo hay dos opciones: pararse o actuar.
Cuando quieres y ves un “pero”, si actúas lo eliminas… Si te paras, por el miedo, gana el “pero”.

-Pero…

-No te atreves a decirlo, como siempre, entre nosotros, gana el miedo.
Tienes miedo que tu miedo, sea lo único que quede, cuando mi amor ya no pueda con más “peros”.
Un consejo: no pierdas más el tiempo.
Tienes un plan B. Ese que guardaste, preparaste y regaste con los “peros” hacia mí.
Aprovecha… que con ese,  al parecer, no hay “peros”, aunque tampoco haya “te quieros”.
Al final decides, te lo dije.
AL final tú escoges,
Y ganará ella porque aceptó tenerte con tus  “peros” aunque no le dijeras “te quiero”.
Porque la única verdad es que los dos no pueden ser: un” te quiero” con un “pero”.

Quiero

Quiero decir tantas cosas…
tantas cosas que no quiero

Que quiero querer no decirlas
Decir lo que quiero no quiero

Quiero decir qué no quiero
No quiero querer lo que quiero

Quiero decir que no quiero
decirte que ya no te quiero

Quiero querer no quererte
como tú
que me rompes y me envuelves con “te quiero”s

Te me acercas

Te me acercas y flaquean mis defensas
Te me acercas y no notas
que mi piel añora cómo la tocas
Te me acercas y  mi pulso se acelera
Y me cuesta la vida que no sientas
cuánto siento lo que siento
Te me acercas y mi corazón traicionero
al oído me susurra tu nombre con el viento
Te me acercas y me miras
y te esquivo la mirada
no vaya a ser que descubras
lo que mis ojos te hablan

Y no lees los mensajes  escondidos,
los que  escapan por los poros,
El aroma de mi piel
Que es deseo reprimido

Mensajes que te oculto
Mensajes que reprimo
Mensajes que te escribo pero no te envío
Mensajes que merecen un lector decidido

Mi lenguaje secreto,
Ese que para entenderlo
exige  más que solo estar conmigo
Exige que me escuches,
que me creas
Que confíes
Que el valor venza a tu miedo
Que te arriesgues
Que lo luches
Que digamos “adelante”
a pesar de lo vivido.

Te me acercas a besarme
y no te dejo

Y donde tú ves desdén
yo te digo que te amo y por eso no te beso

Aprendió a no esperar

-“Gracias por esperar”

le dijo él, y ella le respondió:
-“Yo ya no espero nada.
Sólo estoy
y sigo con mi vida”

Esperar es detenerse,
Esperar es dejar la responsabilidad de tu vida en otras manos y en otros pies.
Es detener tu propia evolución.
Es cerrar la única puerta que de verdad se abre, que es la del paso que estás dando en ese preciso instante.
Si esperas, te paras
Si esperas, te congelas
Si esperas, sólo ves la vida pasar
Y lo que esperas, que sigue en movimiento…
lo ves alejarse, se va

No pidas que te esperen
No esperes tú a los demás
Quien quiera caminar contigo encontrará la forma de hacerlo
Si  se paró y tú seguiste, si quiere, dará un impulso y te alcanzará
Tú no corres, tú no huyes ni te escondes,
Si él corrió o salió huyendo
déjale con su escapada, es su proceso
No huye de ti, sino de su yo contigo
Algún día parará
si no escoge  la huida infinita…
Y si frena y  tú no te paraste, le alcanzarás
No a él, tú no le sigues,
Sólo sigues
Sólo vives
Vas creando tu camino a medida que te mueves
Un camino  en solitario
Un camino en compañía
Un camino con amores
Un camino lleno de decepciones
Y de alegrías
Y recuerdos
Las pisadas son momentos memorables
De canciones
De caricias
De palabras sin fin en horas muertas
De confidencias
De locuras de sentirse adolescente
De peleas y disputas
De notitas y susurros
De deseos proyectados al futuro
Un futuro que no está, porque no existe
El futuro es el camino que creamos
Cuando seguimos viviendo
Cuando no esperamos