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No me cuentes cuentos

No me cuentes cuentos.

Cuéntame cantos de muchachas cantarinas que canturrean contentas luciendo  sus collares de cuentas

Cuéntame historias de los libros que aún no escribes, pero cantas en tu mente cuando encuentras descanso en tu cantera . Libros con cantos dorados. Libros que encantan hasta al más desencantado.

Cuéntame cosas, cuéntame cifras, cuéntame encuentros y sueños y anhelos.

Cuéntame tu vida entera, cuéntamela contra viento y marea.
Pero entérate bien: no me cuentes cuentos.

PD: Dedicado a Álvaro, por amar los cuentos y las cosas

Eso somos tú y yo

Un mensaje
Un paseo
Un abrazo
Estremecerme al recordar  tus  besos

Esperarte
Unas risas
Escucharte
Volverme y ver que te vuelves y me miras

Tus amigos
Las carreras
Sol y viento
Calentarme  con tu cuerpo cuando hay frío

Crema y café
Desayunos
Las meriendas
Los picnics en una duna bajo la niebla

Que te creo
Que me miras
Que te pienso
Y que sé es verdad que tú me piensas

Hacer planes
Y romperlos
Volar juntos
Perder la noción del espacio y del tiempo

Enredarnos
Por las noches
Por el día
Arañándole a la vida  los momentos

Un regalo
Un poema
Las canciones
Los” te amo” que adoptamos como nuestros.

Desearnos
Divertirnos
Disfrutarnos
Escondernos y exhibirnos ante el mundo

Me gusta… porque me gustas

Me gusta tu olor, como el olor del café por las mañanas
Me gustan tus abrazos, como oír llover fuera cuando estás en tu sofá bajo una manta
Me gusta tu sonrisa, como una puesta de sol que antes de irse ilumina
Me gustan tus ojos,  asomarme en ellos y ver lo que deseo
ME gusta cómo caminas, y que de pronto te pares, me susurres y me beses
Me gusta que me sacas a bailar, en la calle, porque sí, y que me animas a cantar
Me gusta cuando me hablas, y te beso y te interrumpo
Me gusta tu calma a ratos, lento, muy lento y despacio
Me gusta tu hueco en mi almohada
Me gusta que me calientes mi lado de la cama
Me gusta dormir-me-mi-contigo
Me gusta creer que sueño y despertarme y que estés conmigo
Me gusta esperar el día de nuestra cita como chiquillos
Me gusta contarte cuentos, mitad reales, mitad invento
Me gusta vivir historias que escribiré para el recuerdo
Me gusta que yo te guste, que se lo grites al viento
Me gusta gritarlo yo, porque es así, porque lo siento

Hoy te echaré de menos

Hoy te echaré de menos
No por el día que es,
que es otro día sin más

Hoy te echaré de menos
Porque me gusta tenerte cerca
mirarte, besarte o solamente conversar

Hoy  echaré de menos
tus miradas que escudriñan
mis miradas evasivas

Hoy te echaré de menos
cuando busque en mi almohada tu olor
y mi cuerpo frío en la cama tu calor

Hoy  echaré de menos
Los momentos de lujuria  y desenfreno
y las lágrimas que a veces se me escapan
cuando abro las compuertas de mi cuerpo

Hoy te echaré de menos
aunque sepa que es un día
que mañana nos veremos

Hoy te echaré de menos
y mañana  y pasado y cada día

Echaré de menos tu mirada
echaré de menos tu presencia
echaré de menos cuando hablamos
y echaré aún más de menos los  silencios

Y mañana cuando al fin estés conmigo
aunque no  lo creas
echaré de menos tus ausencias
Porque ellas me hacen recordarte
Porque cuando tú no estás te pienso
y echándote  así, tanto de menos
creando versos que te acerquen yo me inspiro

Baila con quien te sepa llevar

“Es un Vals y sólo hay una regla”
dijo el pirata:
“Baila con quien te sepa llevar”

El pirata y la salvadora

 

Baila como si no hubiera mundo
Baila con el alma y con los pies
Baila perdiéndote en esos ojos
que lanzan promesas de un después
Bailo avivando así el deseo
Bailo  y me siento  estremecer
Bailo en los brazos de un pirata
Bailo respirando el aroma de su piel
Bailo aunque la orquesta ya no toque
Bailo hasta que paren nuestros cuerpos este baile
Y bailemos otra danza sin cuartel
Manos, dedos, bocas, cuerpos
Todo es baile, todo es ritmo
Melodía de suspiros por doquier
Llévame pirata hasta tu nave
Llévame, baila conmigo y ámame
Más allá de las 12… hasta el amanecer

¡Chas!

Ayer puse el blog privado.
Al parecer, este rincón que solo lees tú y algún otro más, molesta por su crudeza en algunos temas.
Hoy he decidido que lo dejaré cómo estaba.
No lo difundo, no lleva mi nombre, no le doy bombo… pero lo quiero así. Lo quiero abierto.
Ya he cerrado demasiadas cosas y escondido demasiadas otras.
Cuando perdí a mi bebé viví en carne propia el rechazo que nos produce el dolor ajeno.  Me veía pidiendo perdón por llorar. Hasta que me di cuenta de las connotaciones que tenía hacerlo.
No pienso pedir perdón por llorar, o por querer, o por no querer, o por odiar.
No pienso pedir perdón por ser sincera.
No pienso fingir para que te sientas mejor. No aquí. No con estos temas.
No pienso decir “te quieros” para conseguir cosas, para que la otra persona se sienta plena y satisfecha, para que sus egos se ensanchen, para que creas que soy lo que no soy.
Las palabras son palabras, fáciles de pronunciar. Algunas a base de repetirlas sin ton ni son se han convertido en palabrería.
Intento no caer en eso.
Pero al parecer hay una especie de reglas del juego colectivas que dicen que hay que encajar en sistemas preestablecidos, con normas claras y definidas y etiquetas y roles.
Y nos parece que las personas no podemos crear nuestros propios sistemas. Los que decidan los implicados, tomando de lo que hay esto y dejando aquello.
¿Soy egoísta?
Pues probablemente. Porque en el fondo lo somos todos. Creo que salvo en las relaciones padres-hijos, la mayoría de las demás son todas egoístas. Basadas en lo que obtenemos.
El llamado amor debe ser la más egoísta de todas. Queremos por cómo nos hace sentir, por lo que obtenemos, por lo que mostramos al mundo que tenemos.
¿Por qué no adaptar ese egoísmo para que las relaciones sean lo que esas personas decidan y solo ellas?
¿Por qué enaltecemos la sinceridad si luego no soportamos oír la verdad?
¿Por qué nos duele el engaño?
¿Porque nos engañaron, porque no nos dijeron que nos engañaron, porque nos dicen ahora que un día nos engañaron y nos sentimos doblemente engañados, porque nos engañamos a nosotros mismos creyendo que esta vez sí, que esta vez iba a funcionar y no fue así?
¿Nos duele que nos fallaran?
¿O nos duele haber apostado y perder?
¿Nos duele por el ego?
Siempre es el ego.

Quería las buenas noches y los buenos días.
Mirar el cielo desde una duna
Mirar tus ojos que me leían
Bailar en la calle,
o en mi casa o en la tuya
Bañarme en el mar, de noche  y desnuda
Perder la ropa
y encontrarla
Reírme de todo
De lo gracioso y de lo penoso
Las Caricias a escondidas
Besos robados y entregados
Pedidos y regalados
Pero besos que sabías que me gustaban
Quería quererte
Sin ataduras
Yo contigo, tú conmigo
Sin terceros opinando
Quería ser viento
¿recuerdas?
Quería ser meta
Y el punto de partida de tus carreras
Quería esa pintadera
porque era tuya
Quería la niña de la pulsera
niña que tú ya conocías
Quería la caja mágica
por buscarla y encontrarla para mí
Quería los “chas” de madrugada
Yo quería todo eso
Nada más y nada menos
Pero “eso” era magia
y ya no soy una niña
Y ahora ya sí sé
que no existen ni los “chas” ni  la magia.

Dos años, dos

Dos años, dos.
El principio del fin que ya veía.
Tu distancia de mí en la misma cama
Tu tristeza y tu dolor  en mi compañía
Dos años, dos.
Intentando resolver todas tus dudas
Preguntándome por qué  me reclamabas
Y al estar contigo me rehuías

Ahora sé lo que entonces intuía
Que después sólo hubo parches
Que me usaste de muleta sólo para levantarte

Tendría que haberte dejado ese mismo día
Cogí un tren, es verdad, un tren que volvía
Confundí el cariño con amor
EL miedo a  la soledad con el querer
La entrega con el placer
Y ahora lo sé
Tú no me querías.
No sé si me quisiste alguna vez
O si mentías

Tantas cartas, tantas frases, las canciones…
LAs promesas, planear las vacaciones…
Un concierto, un disfraz, esos tacones…

Cuando creo que soñé
porque tu olvido me lo impone
sé que todo lo viví
que fue real, que lo vivimos
Aunque ahora ya no importe.
Aunque ya no quede nada entre nosotros
Aunque tenga yo razón cuando te dije:
“No me mientas, es el fin
Sé que ya no te tendré ni como amigo”

Duele el alma
duele el ego
duele el cuerpo
Duele que me hicieras tanto daño
Duele la mentira  gratuita
Duele en lo que tú me has convertido
Duele cuando sé que ya no siento
Duele porque espanto a quien me quiere
Duele porque a veces sin quererlo
se me escapa tu nombre y tu recuerdo
Duele no olvidarte
Duele que te llore tanto tiempo
Duele imaginar que me olvidaste
Duele la vergüenza y la impotencia
Duele darles la razón
Duele  el tiempo malgastado
Duele recordarte en cada estrofa
Duele el alma
Duele el ego
Duele el cuerpo

¿A qué sabes?

Sabes a alegría, a canciones, a poesía
Sabes a a sonrisas, al café de cada día
Sabes a aventura, a arriesgar por ti mi vida

Sabes a tertulia, a confidencias y  susurros
Sabes a 1000 besos,  a los mios y los tuyos
Sabes al primero, al postrero y a ninguno

Sabes a secretos, que confieso  y no confieso
Sabes a mis dudas, que te quiero y no te quiero
Sabes a lujuria, a mis placeres  y deseos

Sabes a  pecado, a abandonarme sin pensarlo

Sabes a futuro, a planearlo todo juntos

Sabes a mañana, a “aquí estaré como si nada”

Sabes a qué sabes
porque sabes que en mi boca está tu aliento

Sabes a qué sabes
porque sabes a que sé cuando te beso

Sabes a qué sabes
porque sabes que mi cuerpo sabe a tu cuerpo

Llueve y yo…

LLueve
Y la lluvia siempre me trae cierta nostalgia
Los días de lluvia sólo quiero acurrucarme, calentita,   hecha un ovillo y no pensar.
Hoy me duele la cabeza.
Quizás porque he dormido mal,  últimamente sueño que pierdo aviones, que no llego.
O quizás porque  me he puesto a recordar.
¿Puede doler un recuerdo? ¿Puede el ayer causar hoy esos efectos?

Siempre he pensado que mi cuerpo era más sabio que yo.
No piensa, solo siente.
A veces querría ser sólo cuerpo y no pensar, sólo sentir.
Dejar de preguntar por qués y cómos, dejar de plantear posibilidades y sencilamente dejar ser y dejar pasar…

Lo estoy intentando. Lo juro.
Vivir en el presente y no sentir el pasado.
Y no condicionar mi hoy por el futuro.
Pero no veas si cuesta…
¡Odiosa memoria!
¿Por qué no borra lo que ya no es?
Deja las secuelas,pero vete… vete para  siempre o para nunca.

A veces no sé si desear no haberte conocido. Y a veces, sólo a veces,  me sorprendo recordando instantes de magia y melodía.
A veces  consigues revolverme , alterar mi vida ya de por sí movida.

Abriste una puerta,  y lo sabes.   Dejaste una huella.
Otras pisadas, pisan sobre un rastro viejo. Y yo sin saberlo, solo deseo que no haya huellas, ni rastros, ni pisadas … Que al final son cicatrices en mi alma.
Que tus silencios sean eternos, que sea verdad que me olvidaste. Y olvidarte yo, de una vez y para siempre.
Extirparte debo, de mi vida, de  mi cuerpo, de mi recuerdo.
Y a veces quiero… y otras… así soy yo de inconsciente,
… otras, no quiero.

 

Me mirabas a los ojos

Me mirabas a los ojos, y decías que me veías. Que veías eso que nadie vio, lo que no enseño, lo que no muestro, incluso lo que escondo.

Cuando me mirabas a los ojos sentía que de verdad me conocías. Que no había que hablar, ni callar, ni explicar, ni ocultar.  Que todo estaba bien, que estaba en paz.

Me mirabas a los ojos y veía más que amor. O eso creía. Devoción decías,  y yo cerraba mis ojos porque no soportaba estar tan expuesta.
Como si ellos hablaran de mí sin estar presente yo.  Me sentí desnuda, por completo, como hacía tiempo. Quizás como nunca… o  como siempre.

Porque lo que soy  ahí estuvo siempre.
Quizás nadie miró antes que tú, quizás no les dejé .
Tus ojos preguntaban y pedían. Los míos solo respondían.

Y mis ojos que reían, que cantaban, que se abrían dilatados cuando todo era placer, esos ojos   que eran tuyos, porque todo te contaron, acabaron por llorar.
Y lloraron como nunca. Lloraron lo pasado, lo presente, el futuro ya inexistente. Lloraron lo que hubo y ya no vuelve, lloraron mi orgullo, mi vergüenza y mis deseos. Lloraron como a muerte.
Qué agonía, llorar como de muerte estando viva. Sentir que se nos van las ganas  y la vida.
Lloré porque me dejaste, lloré porque me engañaras, lloré porque me dijeras que me quieres sin besar mi boca. Lloré por quererte y por querer quererte. Lloré porque no te odiaba, lloré porque te justificaba. Lloré por buscarte como loca sabiendo que, aunque lo negaras, la gran distancia entre nosotros para ti era poca.
Lloré por aceptar que me olvidaste, aún lloro si lo pienso algún instante.

Ya no lloro por amor, lloro de pena. Lloro de sentir que pierdo algo que tanto de mi se lleva. Tanto que te di y que se pierda.
o quizás no…
Quizás lo que queremos, de algún modo, el amor que se nos sale por los poros, un día vuelva.
En forma de otro amor, o de ninguno, en forma de querernos como somos. En forma de saber que todo dimos, sin excusas, sin reserva.
Que los ojos que brillaban al mirarte, eran verdad, aunque te duela.
Y que sepas que por siempre en mi cabeza, en mi piel, en mi retina, en mi certeza está el saber que tú no sabes, cómo te quise a ti, a manos llenas. Que no había mar, ni océano que me impidiera llegar hasta tus ojos y mirarte. Decirte que “te amo”… aunque no lo merecieras.

Soy tu aire

Soy tu aire, aire que respiras
Aire que devuelves a mi aliento al exhalar
Soy tu aire, aire que revive
Aire que me impulsa como a un barco en alta mar
Soy tu aire, aire que te envuelve
Aire que alborota mi razón y mi mirar
Soy tu aire, aire que te llama
Aire de sirenas que te atraen con su cantar
Soy tu aire, aire de tu boca
Aire que me aplaca en mi furor y  tempestad
Soy tu aire, aire de deseos
Aire que te eleva empujándote a soñar
Soy tu aire, aire que  te quiere
Aire que pregunta, susurrando,
¿ tú también eres mi aire?
¿ Y  mañana?
¿ estarás?

Fuego

Eres fuego
y yo nunca seré agua para ti

Soy de fuego
Luz para tu  oscuridad eterna
Fuego, calor, refugio, hogar , reposo

Soy de fuego
Voluble y traicionera
Fuego ardiente, vivo y peligroso

Soy de fuego
o me tomas o me dejas
o te apartas o te arriesgas

Sé tú viento
Que me avive si me apago
mi aire, mi complemento
Y prometo no quemarte
Salvo en esos momentos
en que la pasión desate

No seas agua
No intentes nunca  con tus gotas apagarme
pues el fuego, si se moja, ya no es fuego

Yo soy yo
Y sea yo, como yo sea
hada, bruja, virgen o ramera
Si me quieres y deseas
Que sea como yo  soy
Todas esas, muchas otras
forman mi Yo verdadera

Es mi fuego, mi pasión y mi condena
Si te quedas ya lo sabes
viento  sí
El agua fuera

Dímelo

Dime que me echas de menos
para saber que me piensas
Dime que vives por mi
aunque sepa que no es cierto
Dime que te hago daño
para conocerte más y evitarlo
Dime que me necesitas
aunque solo sea para besarnos
Dime que me amas
como tú sabes, sin palabras

Ojalá yo fuera viento

Ojalá yo fuera viento
que silbara melodías que acompañen tu carrera
Ojalá yo fuera viento
ese aire que respiras y que corre por tus venas
Ojalá yo fuera viento
susurrándote que sigas, que yo te espero en la meta
Ojalá yo fuera viento,
para empujar con mi fuerza tu barco sobre la arena
Ojalá yo fuera viento…
Mientras tanto
Yo te silbo
Yo te exhalo
Yo susurro
Y si tú quieres… yo te espero

El último en todo

“No quiero ser el primero en nada
solo deseo ser el último en todo”

Separar amor de la sensación de posesión a mí se me antoja imposible.
Por eso cuando alguien te dice que hagas todo lo que quieras, que no dejes de ser tú, en ningún sentido, que no coartes tus deseos, ni tus sueños, ni tus proyectos, ni la forma de alcanzarlos.

Que no dejes de ser tú…  tus luces, tus sombras, tus aciertos, tus errores, hasta tus incongruencias…
Que vivas todo lo que hayas de vivir,
pero que al final del día, o del año, o de la vida,
estés ahí,  extiendas tu mano, y toques la suya, la de  esa persona contigo.
Que sea tu final, tu meta, tu descanso del guerrero…
Pues si te dicen algo así,  no puedes evitar estremecerte.

Imagen del blog Lisichantal.wordpress.com

Mi amiga Aria

Tengo una amiga muy lista
que conoce mil secretos
pero ignora lo esencial

Tengo una amiga que cree
que es una chica “normal”
y es que ella aún no sabe,que por ella
cada día brillan estrellas

Tengo una amiga preciosa
que ilumina el mundo si sonríe
E incendia bosques cuando ríe

Tengo una amiga aburrida
De su casa de muñecas
Que está empezando a pensar
que no mola ser princesa

Tengo una amiga abandonada
a pesar de estar “muy bien” acompañada

Tengo una amiga que es un volcán
Ardiendo por dento
Con ganas de explotar

Tengo una amiga que quiere volar
soltarse el pelo, flirtear

Tengo una amiga que corre en el bosque
para agotar el deseo  no satisfecho  por su hombre

Tengo una amiga que palpita
Que vibra y  se estremece
Que grita al viento que está viva
y a la que  solo el eco responde

Tengo  una amiga madura
que se siente adolescente

Tengo una amiga que es pasión
rodeada de razón

Tengo una amiga señores,
que florece sin flores
Cuyo cuerpo le recuerda
que hay un tacto que anhela.

Tengo una amiga que la miro y me recuerda
a otra amiga antes que ella.

Y cuando veo a Aria solo pienso:
La piel demanda
y la piel manda
O le das lo que te pide
O lo busca y  te reclama.

Somos cuerpo, somos piel,
Deseo, amor, ilusión
Somos pasión.
Si lo niegas, si lo tapas
ya estás muerta y enterrada

Olvidar o Recordar

Aunque no lo creas
Mentiría si te dijera que
Oír tu voz no me hacía feliz
Reír contigo de todo y de nada
Y que por las noches al acostarme
Odiaba el sueño porque nos separaba
Dónde quedó toda aquella complicidad
Ilusiones, planes, esperanzas, cariño, amor… todo eso en
Odio se convirtió

Odio que nos consume
Destapando lo peor de cada uno
Incitando al rencor
Oyendo solo lo que queremos oír
Yendo en contra de lo que en realidad queremos ser
Alimentando la tristeza porque en
Mayor o menor medida, un día,
Oírnos era sinónimo de alegría.
Recordar u olvidar…..

Me apetece apetecerte…

Me apetece apetecerte
No por hambre, ni por frío
No por ganas de rellenar un vacío

Me apetece apetecerte
que imagines que me besas
así, hoy, ahora, en esta misma hora

Me apetece apetecerte
que  desees  acariciarme con tus manos mi melena
Cuando aún no me conoces
Cuando solo hay una imagen ,unas risas y una voz
Cuando no hay  ni más motivo ni razón
Que dejarse llevar por el azar y la intuición

ME apetece apetecerte
que me sueñes esta noche
que te inunde, aunque sé que es imposible, mi olor

Me apetece apetecerte y que mañana…
con el mar y con la Luna de testigo
en tu boca tengas mi sabor

Siempre

Para siempre
Eternamente
Siempre…

Llueva, nieve, hiele o truene
A pesar de lo que digas
A pesar de lo que diga
A pesar de  lo que hagas
A pesar de que me matas
Siempre

¿No me oyes?
¿No me crees?
Para siempre
Eternamente
SIempre

Aunque tenga que esperarte
Aunque tenga que morirme
Y pactar con el diablo
O aunque tenga que expiar
diez mil veces mis pecados
y vivir eternamente
Muchas vidas a tu lado

Para siempre
Eternamente
Siempre…

O quizás…
Solo hasta ayer
Puede que hoy “para siempre”
Me resulte agotador
Y mañana me pregunte
Qué pasó con mis promesas
Dónde está ese “eternamente”
o por qué cuando uno ama
Siempre cree que será
eternamente, para siempre

Para siempre
Eternamente
Siempre

Infinito espacio hacia delante
Inmenso como son mis emociones
Y  de pronto se contrae sobre sí mismo
y cuando lo quieres mirar, desaparece

Así son algunos “siempres”
Pronunciados con más ganas que certeza
Exclamados con creencia de promesa
aunque  duren lo que dura la palabra
exhalada de mi boca hacia tu boca