ERES TÚ

Eres Tú

Primero me hablaron tus ojos,
que  miraban muy adentro.
Después me lo dijo tu abrazo.
Ese abrazo primero.
Tu piel quiso conquistarme,
junto a flores, canciones y versos
Me resistía al principio,
algo me dijo mi instinto.
Ahora sé que fui yo
la que empezó con el miedo.

Pero un día me llevaste
a una reunión con amigos.
No hubo duda, lo vi claro.
Vi tu alma escapándose de ti
a través de tu sonrisa.
Fue tu risa la que disipó mi miedo.

¡Cuántas veces he mirado
después  de ese día esas fotos!
¿Cuántas veces deseé
que volviera esa alegría a tu rostro!
Esa risa que decía:
“Eres tú, eres ELLA.
Eres para mí perfecta.”

Han pasado muchas cosas,
muchos días, muchos meses,
otras risas, muchas lágrimas,
tiempo perdido,  otros escenarios
demasiados personajes en el cuento…

Tuvimos que tocar fondo.
Adentrarnos en el negro
que habitaba en nuestras almas
Mirar de frente los oscuros recovecos
Re-conocer en nosotros las más duras emociones.
Tantear otros caminos,
Jugar a juegos prohibidos,
atractivos, peligrosos,
que inyectaron su veneno en nuestro ser
intentando reternernos.
Alejarnos, volver…
y volver a dejarnos una y otra vez.
Sincerarnos a medias y engañarnos
Espiral que tuvimos que romper.

Nos desnudamos por fin
hasta un grado  infinito
Demolimos los cimientos.
Derribamos las barreras.
Arrancamos con los dientes,
la piel de lo que conocimos
hasta dejar sólo el hueso.

Nos dolió más allá de lo pensado.
Sufrimos como no imaginábamos.
Nos probamos en todos los sentidos,
sin saber si podríamos superarlo.

Decidimos recoger nuestros pedazos
entre miradas de amor y dolor y desengaño.
Decidimos que había amor por sobre todo.
Decidimos querernos como locos.

Locos que empezaron sin saberlo
a construir sin mirar cómo era el suelo.
Locos que callaban lo importante,
locos por soñar sin un mismo fundamento

Hoy somos también aquellos locos.
Locos que se aman
a pesar de todo aquello.
Locos que aprendieron a mirarse
más allá de la piel y del deseo.
Locos que se saben uno al otro.
Locos que conocen el misterio.
Locos que deciden dejar fuera
a quien nunca debió entrar en este juego:
Otros jugadores que no fueron
sino excusas para nuestro miedo.

Hoy nos sobran opiniones,
juicios de terceros y reproches.
Hoy nos basta con mirarnos.
Con sabernos de verdad.
Confiar en que queremos y podemos.
Hoy sabemos quiénes somos
y que estamos donde, cuando y con quien queremos.

Hoy yo sé que sí soy yo.
Hoy sabes que  tú siempre fuiste.
Hoy nuestro suelo es el mismo.
Ese suelo que sí está firme y no pisamos.
Porque  cuando estamos juntos
Volamos