Esta semana he enviado por facebook algunas invitaciones del evento que creé para uno de mis talleres on line.
Suelo compartir todo lo que me llega y veo interesante aunque yo no lo haga (casi siempre me limita la distancia geográfica). Al enviar las invitaciones pensaba en que mis contactos se enteraran del evento, que se inscribieran si les apetecía y que compartieran si les parecía interesante para llegar a más personas.
Dejando al margen de lo que significa que muchos de tus «amigos» no compartan tus propuestas, quería reflexionar sobre unos cuantos comentarios que me llegaron sobre la imposibilidad de hacer el taller por una cuestión económica.
Ya hace unos meses escribí en mi blog sobre «El Verdader Valor de las Cosas», mostrando cómo a veces invertir 30€ ,40€ o 60€, puede suponernos, si lo hacemos con cabeza, un ahorro de esa cantidad multiplicada por 100 o más. Y no exagero.
Si pagando una asesoría de lactancia, consigo establecer con éxito esta misma, ¿cuánto ahorro me supondrá en la alimentación y cuidado de mi bebé? ¿Somos conscientes? ¿ O como la leche artificial la pagamos de poco en poco no nos damos cuenta? ¿Cuánto estamos dispuestos a invertir en la acción que más influencia va a tener en la salud presente y futura de nuestros hijos?
Algo parecido pasa con invertir en un taller de desarrollo personal donde no pasamos un buen rato y ya está..aunque tampoco eso es digno de desmerecimiento pues yo he pagado entradas de más de 60€ en algún parque temático solo para ver animales encerrados 🙁 o para pasar el día visitando atracciones sin que eso deje una huella profunda en el resto de mi vida.
TODO ES RELATIVO
Tras un año de trabajar con personas en mis talleres si algo he visto es que tienen más valor del que yo misma le daba. Cuando me envían sus testimonios y me cuentan cómo les influyó en su vida, cómo les sirvió para analizar su realidad, darse cuenta de en qué puntos tenían que cambiar y cómo hacerlo, cuando me comentan que hubo un antes y un después en muchos aspectos, en lo personal, en lo laboral, en lo emocional… Pues ¿qué valor le damos a eso?
¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por tener las herramientas que te permitan ser como quieres?
Y hablando de temas más puramente prácticos:
¿Cuántas veces te has comprado ropa a la que luego no le has sacado partido?
Si un traje me cuesta 100€ y me lo pongo 100 veces, el costo es de 1€ por cada puesta, pero si me compro uno de 30€ y me lo pongo solo 10 veces, el coste es de 3€ por puesta… ¿con cuál he ahorrado más?
Tenemos que ser perspicaces y distinguir entre gastos e inversiones.
Si un taller te da claves para saber cómo potenciar lo que tienes y cómo no boicotearlo, te aseguro que ahorras no solo en tiempo, sino en dinero.
Si piensas en que cuidar todo lo que implica tu imagen puede ser la llave a un trabajo que deseas, a una venta que quieres hacer, lo que haga que la balanza se incline por ti y no por tu competencia… ¿te parece frívolo ahora ese tema?
A mi desde luego no, y cada vez más personas se dan cuenta y dejan sus prejuicios de lado y toman acción para mejorar sus vidas, en todos los aspectos.
Por todo esto he decidido cambiar mi forma de trabajo, porque yo sí le doy valor a lo que hago y al resultado de lo que ofrezco .
El próximo taller «Sácate Partido» on line del 24 de mayo será el último en directo con un coste de 30€.
Después quienes estéis interesados en él o en el «Empodérate» podréis acceder por 50€ a la grabación de uno u otro. Con la comodidad que eso supone de elegir lugar y hora para disfrutarlo.
A partir de ahora voy a ofrecer, no dos talleres separados, sino seminarios completos de desarrollo personal uniendo los dos talleres más otras cosas que estoy preparando.
Mi idea es ofrecer un día completo de trabajo en grupo. Con opción a ampliarlo a medio día más de consultorías conmigo.
Yo no trabajo ofreciendo un temario que está disponible en cualquier web que trate estos temas y un diploma que acredite que eres tal o cual cosa. Yo trabajo para que seas TÚ la que hace el proceso de plantearte dónde estás, cómo estás, si realmente vives como quieres y en caso de querer, te ayudo con claves para tomar acción y cambiar.
Por mucho menos de lo que gastamos en una TV este seminario es una inversión en lo más valioso que tienes… en ti misma.
Cuanto peor está la cosa, cuanto «más chunga», mejor momento para tomar acciones decisivas que sean
un punto de inflexión en nuestra vida.
En la Agenda iré poniendo datos de lugares y fechas.
Si tenéis más preguntas podéis escribirme a nohemihervada@gmail.com
Si estás interesado en organizar este seminario en tu local o grupo, si quieres implementarlo a la formación que ofreces, contacta conmigo.
Todos alguna vez tenemos ganas de gritar y gritar y tirarlo todo no?
Pues cuando tengas un día de esos, hazlo!!
Yo en vez de gritar, como vivo en una urbanización y no quiero que mis vecinos piensen que estoy peor de lo que estoy en realidad, lo que hago es ponerme música alta y cantar…
Así que os dejo esta que es una de las que más me gustan de mis clases de aerobic ( cuando voy 🙁 ):
No dejéis de cantar en voz alta… es terapeútico… soltáis energía, y si encima bailáis mejor que mejor.
Yo esta semana necesitaba algo de ritmo tras una semana de bajón… así que a gritar, a gritar a bailar… y recordad…
Copio también en este blog el post dedicado a Altair:
«Siempre me gustó abril, porque es el mes en que nací e imagino que eso influye.
Me gustaba el mes, anunciando la cercanía del calor y me gustaba el nombre: «abril», corto, sonoro…
Me gustaba…
Porque desde el 2009 ya no me gusta tanto.
En abril despedimos a Altair de la vida, y despidiendo el mes, como ayer, hace ya 4 años, despedíamos su cuerpo.
Desde entonces, cada año he escrito algo para ella, porque como dice la canción, si bien «no prometí encender en su día especial una vela», sí prometí tenerla presente, yo, su padre, sus hermanos… y dedicarle un pequeño homenaje escrito.
Este año me parece que la despedida es aún mayor.
Querida hija:
Este año ha sido un año de grandes, profundos e importantes cambios en nuestras vidas.
Con decisiones que afectan a gente que quiero y que te quiere.
Con muchas despedidas y adioses.
Parece que mi vida es despedir más que recibir… pero no es cierto. Lo que pasa es que la gente que no dejó huella ni la noto irse,
Pero cuando despido a alguien que me importa lo hago siempre con añoranza de los momentos pasados.
Aunque la despedida la provoque yo.
Difícil de entender verdad?
Sí, así es tu madre. En mi deseo de ser coherente a veces caigo justo en lo contrario… no es fácil
Este otro año sin ti mamá ha conocido a muchos otros padres de bebé como tú.
En algunos casos, mi experiencia contigo, todo lo que aprendí de ti, por ti y a través de ti, ha ayudado un poco a pasar por el trance amargo de despedirles.
No hay consuelo ninguno para los padres.
Eso es lo primero que me enseñaste.
Es como estar en una tormenta en medio del oceáno.
Es imposible para otro humano parar la tormenta.
Es imposible para nosotros dirigir un barco que no es nuestro.
Pero sí podemos como el faro en la costa, a lo lejos, iluminar un poco y dar esperanza de que la tierra firme está.
A veces muy lejos aún
Habrá que batallar fuerte con las emociones que nos golperán como esas olas rabiosas
Pero saber hacia dónde dirigirse da fuerzas y ayuda a no caer en la desesperanza
Podemos sucumbir a la tormenta o atravesarla.
Gracias a ti y a otros muchos como tú cada vez hay más faros de luz en más lugares.
Gracias mi querida estrella
Por ti, por bebés como Airam y por tantos otros…
GRACIAS
Dedicado a Altair, Airam y a sus padres Noemí y Jorge
¿Qué pensáis de las palabras?
¿Son una mera herramienta de transmisión de información?
¿O verdaderamente tienen más poder?
Estas palabras las conozco desde hace mucho, desde mi infancia:
“Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación.” (Salomón-Proverbios 12:18.)
Y uno siempre pensaba que era algo figurativo, que el mensaje tras las palabras hirientes era lo que hacía daño, y que por el contrario, cuando alguien sabio nos hablaba podía reconfortarnos «el alma» y curarnos en cierto sentido figurado.
Pero resulta que Salomón sin duda era sabio porque ahora la ciencia nos dice que las palabras en sí mismas tienen poder, para dañar o para sanar. Que influyen en nuestras emociones más profundas, en los patrones de nuestro cerebro, a nivel neurobiológico, que influirán en nuestras respuestas futuras a situaciones determinadas.
En el coaching nos enseñan a cuidar nuestro lenguaje pues puede ser limitante o todo lo contrario. Oír ( de nosotros mismos o de otros) la expresión: «no puedes» puede ser una profecía. Pero del mismo modo, podemos invertir el proceso y verbalizar lo que queremos conseguir: » puedo…».
Trabajar ese aspecto con una misma es cuestión de decisión, de empezar y cambiar actitudes. Pero ¿ y cuando estamos rodeados de personas negativas? ¿cuando es nuestro entorno más cercano el que se empeña en ponernos trabas y minarnos la moral?
Pues resolvamos no escuchar.
Dejarles que sus palabras lleguen a nuestros oídos es darles ventaja.
Educa a tu entorno y diles con amabilidad pero con firmeza que no te gusta que te hablen así y que no vas a permitir comentarios negativos .
Cambia el rumbo de la conversación preguntando por cualquier otra cosa no relacionada, a ser posible agradable para ambas partes.
Recuerda que las únicas armas que poseen realmente contra ti son palabras, si no las pronuncian no existen. *
Y no olvides empezar a practicar el hablar en positivo
*Si necesitas más herramientas para enfrentarse a estas situaciones apúntate al próximo Taller Empodérate
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