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«Aunque tú no lo sepas»

Hay canciones que las oyes y te enganchan. Y hay versiones que te gustan hasta más que la original.
Cuando oí la primera vez a Clara Lago cantar esta canción supe que esta es una de esas.

La película (Tengo ganas de ti) es un poco «ñoña» pero es que yo en el fondo llevo una ñoña dentro.

Además yo ví esa sin ver la primera (Tres metros sobre el cielo)  así que fue algo raro. O no, porque no estaba condicionada con la relación del protagonista y su antiguo amor de la primera parte.
Me gusta la idea de que hay segundas oportunidades. Que hay amores que marcan para siempre, inolvidables,  pero a los que  nos sobreponemos y somos capaces de encontrar otros amores quizás no iguales  en intensidad , eso es imposible, pero igual de válidos y verdaderos.
En fin, que divago.

OS dejo la versión de Clara Lago  y luego la otra de Enrique Urquijo.
¡Disfrutadlas!
Y si os apetece me comentáis cuál os gusta más…
(¿Por qué en este blog nadie comenta nunca?)

PD: La película merece verse aunque solo sea por la banda sonora

La Cama
Tú me llevas
Quédate a mi lado


¡Chas!

¡Chas!

Ayer puse el blog privado.
Al parecer, este rincón que solo lees tú y algún otro más, molesta por su crudeza en algunos temas.
Hoy he decidido que lo dejaré cómo estaba.
No lo difundo, no lleva mi nombre, no le doy bombo… pero lo quiero así. Lo quiero abierto.
Ya he cerrado demasiadas cosas y escondido demasiadas otras.
Cuando perdí a mi bebé viví en carne propia el rechazo que nos produce el dolor ajeno.  Me veía pidiendo perdón por llorar. Hasta que me di cuenta de las connotaciones que tenía hacerlo.
No pienso pedir perdón por llorar, o por querer, o por no querer, o por odiar.
No pienso pedir perdón por ser sincera.
No pienso fingir para que te sientas mejor. No aquí. No con estos temas.
No pienso decir «te quieros» para conseguir cosas, para que la otra persona se sienta plena y satisfecha, para que sus egos se ensanchen, para que creas que soy lo que no soy.
Las palabras son palabras, fáciles de pronunciar. Algunas a base de repetirlas sin ton ni son se han convertido en palabrería.
Intento no caer en eso.
Pero al parecer hay una especie de reglas del juego colectivas que dicen que hay que encajar en sistemas preestablecidos, con normas claras y definidas y etiquetas y roles.
Y nos parece que las personas no podemos crear nuestros propios sistemas. Los que decidan los implicados, tomando de lo que hay esto y dejando aquello.
¿Soy egoísta?
Pues probablemente. Porque en el fondo lo somos todos. Creo que salvo en las relaciones padres-hijos, la mayoría de las demás son todas egoístas. Basadas en lo que obtenemos.
El llamado amor debe ser la más egoísta de todas. Queremos por cómo nos hace sentir, por lo que obtenemos, por lo que mostramos al mundo que tenemos.
¿Por qué no adaptar ese egoísmo para que las relaciones sean lo que esas personas decidan y solo ellas?
¿Por qué enaltecemos la sinceridad si luego no soportamos oír la verdad?
¿Por qué nos duele el engaño?
¿Porque nos engañaron, porque no nos dijeron que nos engañaron, porque nos dicen ahora que un día nos engañaron y nos sentimos doblemente engañados, porque nos engañamos a nosotros mismos creyendo que esta vez sí, que esta vez iba a funcionar y no fue así?
¿Nos duele que nos fallaran?
¿O nos duele haber apostado y perder?
¿Nos duele por el ego?
Siempre es el ego.

Quería las buenas noches y los buenos días.
Mirar el cielo desde una duna
Mirar tus ojos que me leían
Bailar en la calle,
o en mi casa o en la tuya
Bañarme en el mar, de noche  y desnuda
Perder la ropa
y encontrarla
Reírme de todo
De lo gracioso y de lo penoso
Las Caricias a escondidas
Besos robados y entregados
Pedidos y regalados
Pero besos que sabías que me gustaban
Quería quererte
Sin ataduras
Yo contigo, tú conmigo
Sin terceros opinando
Quería ser viento
¿recuerdas?
Quería ser meta
Y el punto de partida de tus carreras
Quería esa pintadera
porque era tuya
Quería la niña de la pulsera
niña que tú ya conocías
Quería la caja mágica
por buscarla y encontrarla para mí
Quería los «chas» de madrugada
Yo quería todo eso
Nada más y nada menos
Pero «eso» era magia
y ya no soy una niña
Y ahora ya sí sé
que no existen ni los «chas» ni  la magia.

Here comes the rain again-Eurythmics

Here comes the rain again
Falling on my head like a memory
Falling on my head like a new emotion
I want to walk in the open wind
I want to talk like lovers do
I want to dive into your ocean
Is it raining with you

So baby talk to me
Like lovers do
Walk with me
Like lovers do
Talk to me
Like lovers do

Here comes the rain again
Raining in my head like a tragedy
Tearing me apart like a new emotion
Oh
I want to breathe in the open wind
I want to kiss like lovers do
I want to dive into your ocean
Is it raining with you

So baby talk to me
Like lovers do

Here comes the rain again
Falling on my head like a memory
Falling on my head like a new emotion
(Here is comes again, here it comes again)
I want to walk in the open wind
I want to talk like lovers do
I want dive into your ocean
Is it raining with you

Dos años, dos

Dos años, dos.
El principio del fin que ya veía.
Tu distancia de mí en la misma cama
Tu tristeza y tu dolor  en mi compañía
Dos años, dos.
Intentando resolver todas tus dudas
Preguntándome por qué  me reclamabas
Y al estar contigo me rehuías

Ahora sé lo que entonces intuía
Que después sólo hubo parches
Que me usaste de muleta sólo para levantarte

Tendría que haberte dejado ese mismo día
Cogí un tren, es verdad, un tren que volvía
Confundí el cariño con amor
EL miedo a  la soledad con el querer
La entrega con el placer
Y ahora lo sé
Tú no me querías.
No sé si me quisiste alguna vez
O si mentías

Tantas cartas, tantas frases, las canciones…
LAs promesas, planear las vacaciones…
Un concierto, un disfraz, esos tacones…

Cuando creo que soñé
porque tu olvido me lo impone
sé que todo lo viví
que fue real, que lo vivimos
Aunque ahora ya no importe.
Aunque ya no quede nada entre nosotros
Aunque tenga yo razón cuando te dije:
«No me mientas, es el fin
Sé que ya no te tendré ni como amigo»

Duele el alma
duele el ego
duele el cuerpo
Duele que me hicieras tanto daño
Duele la mentira  gratuita
Duele en lo que tú me has convertido
Duele cuando sé que ya no siento
Duele porque espanto a quien me quiere
Duele porque a veces sin quererlo
se me escapa tu nombre y tu recuerdo
Duele no olvidarte
Duele que te llore tanto tiempo
Duele imaginar que me olvidaste
Duele la vergüenza y la impotencia
Duele darles la razón
Duele  el tiempo malgastado
Duele recordarte en cada estrofa
Duele el alma
Duele el ego
Duele el cuerpo

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