por Mimirada | Sep 5, 2014 | Mi Banda Sonora, Personal
OS pongo un video, pero la verdad es que adoro todo el álbum…
Me enamoré de ellos en el disco Mapas.
HE trabajado horas y horas oyendo de fondo el concierto que dieron con la Orquesta Sinfónica de la región de Murcia.
Me gustan los grupos con letras no muy evidentes. Con voces que me transmiten cierta melancolía.
Este nuevo disco es muy especial. Porque a pesar de muchas circunstancias desafortunadas, no me trae más que buenos recuerdos.
Sus letras forman ya parte de mi.
Si sigues leyendo pon el video de fondo y escucha:
«No hay timón en la deriva»
BUfff… cómo entiendo esa frase. A veces es exactamente lo que siento.
Tengo mi vida tan organizada en tantas cosas… y tan a la deriva en otras… Y no hay timón.
No sé si quiero timón.
Porque el timón es para dirigirse a un puerto (lo mío con el mar, los barcos y los navegantes últimamente es de traca 😛 ) y yo ni siquiera sé si quiero ir a un puerto… si quiero pisar tierra o seguir a la deriva. Y aun si me atrajera esa idea de estabilidad en tierra seca… ¿qué puerto?
¿Uno cualquiera? ¿El que quede más cerca? ¿El más confortable? ¿EL más accesible? ¿EL soñado aunque quede más lejos?
En fin…
Volviendo a la música… y a sus ondas (ondas, olas… de nuevo el mar)… prometo un día una revisión de cada canción… pero esta sigue siendo mi preferida.
«No era yo … había alguien más…»
¿Nunca os ha pasado que tras hacer algo te arrepientes de no haberte controlado? Y querrías ser niño otra vez y decir «no fui yo».
«No eres tú, fue tu forma de hacerme caer»
Algunas personas, aún sin querer, nos hacen caer… vaya que si nos hacen caer.
EN fin… como digo este grupo no tiene letras muy claras… así que imagino que como pasa al hablar, cada uno lee un poco lo que quiere…
Sobre todo si leemos solo palabras…
Por eso me gusta leer voces y cuerpos… esos mienten menos. Mucho menos.
«Menos humo y más fuego»
Esto no lo explico ¿ no?
Exactamente eso quiero en mi vida… «Menos humo y más fuego»
<3
por Mimirada | Sep 5, 2014 | Relatos
-Pero por qué una pirámide?
-¿Y Por qué no?
-Ya… es que siempre hay un motivo, y en tu caso sospecho que todavía más.
-¿En mi caso? ¿Soy un caso?
-Sí, eres un caso grave de pensar de más. Creo que le das muchas vueltas a todo. ¿Me equivoco?
-Mmmm. Pues depende. Aunque no lo creas también me he hecho experta en olvidar . ¿O te crees que eres tú solo ?
-Yo no olvido fácilmente.
-A mí me olvidaste
-¿Eso crees?
-Esa es la realidad
-¿Crees que olvidarte es posible? ¿Crees que olvidas la tormenta que te hace zozobrar? ¿Que se olvida la esperanza cuando ya te habías rendido, cuando ya no quedan ganas de luchar? ¿Crees que podría olvidar tu sonrisa y tu mirada?
-Eso creí. Desapareciste sin más.
– Ay pequeña campanilla…
-Ya empezamos con los juegos…
-¿No te gusta ser un hada?
-Prefiero ser una bruja… o hechicera… me pega más
-Hechicera… sí. Escoges bien las palabras… y lo sabes.
-Las palabra son mi barco… escogerlas navegar
-Te propongo algo… dejo el barco y tú el cuaderno… y miramos esa piedra dibujada en tu piel, mientras me cuentas la historia… y me cuentas el por qué…
(Continuará…)
por Mimirada | Sep 5, 2014 | Relatos
«El mar siempre es traicionero… y un pirata es un pirata,» se dice la escritora mientras cierra su cuaderno y observa el océano ante ella.
Está sentada a pocos metros de la orilla, por un momento absorta con el vaivén de las olas…
Vaivén… vaivén… y su mente empieza a repetir ese sonido «vaivén, vaivén,vaivén… es casi hipnótico, se dice, y qué bien describe en sí misma su significado.
Y entonces por una asociación tonta de ideas piensa en «correveidile», otra curiosa forma en que el contenido se hace forma.
Iba a seguir usando en su memoria ejemplos, a perderse en su amor por el lenguaje cuando de pronto recuerda por qué está ahí.
Y un gesto de contrariedad aparece en su rostro. O más bien, de desilusión.
Estaba casi segura que le vería allí. ¿Dónde si no? Lo único que sabe de su pirata desconocido es que navega por el mar… así que se llevó su cuaderno y su pluma, y decidió escribir cerca del puerto.
«No seas tonta, tú vienes aquí mucho a escribir, el mar te inspira» le dice una de sus voces interiores , e inmediatamente, casi antes de acabar le interrumpe otra de esas vocecitas que solo ella oye: «Sí, claro, el mar te inspira… JA. Tú estás aquí porque quieres verle. No te engañes. En toda la tarde no has hecho más que garabatos en el cuaderno»
De eso nada, exclama en voz alta y busca en hojas pasadas una par de frases incoherentes a las que intentaba dar forma… Pero la verdad es que aparte de esas frases sin demasiado sentido… solo hay en el papel muestras de que la mano dibujaba mecánicamente mientras la mente divagaba…
La escritora suspira y se dice que a quién quiere engañar… si además ¡está sola! No hay nadie cerca. Salvo un par de ciclistas y una pareja que ni se ha fijado en ella, de lo absortos que iban contándose sus cosas, , no ha pasado nadie por allí. No necesita fingir ni guardar ninguna compostura. Puede sentirse decepcionada o tonta, o las dos cosas. Total, nadie lo va a saber.
Y cierra su cuaderno, y lo guarda en su bolsa de tela. Y entonces lo coge de nuevo y busca lo que escribió por la mañana…
Lo lee despacio, suspira y lo cierra.
Y solo alcanza a decir:
«Pues sí que soy curiosa. Y estúpida. »
Y cierra de nuevo su cuaderno con un gesto brusco, de un golpe. Y echa a caminar con él en la mano, sin meterlo en su bolsa de tela.
Empieza a caminar hacia el pueblo pensando en esa parejita que vio pasar acaramelada y no puede evitar preguntarse cómo fueron sus primeros encuentros. ¿Quién empezaría el acercamiento? ¿Cuánto hará que salen juntos? ¿Cómo se habrán conocido? Y no puede evitar pensar en que es una especie de lotería entre todo el mar de gente que nos rodea, encontrar o encontrarse con un pez que te guste y al que le gustes.
Y entonces se dice que por qué narices piensa en peces y en el mar. «Nada de agua, nada de agua, nada de agua, nada de barcos y nada de piratas. Pensaré en el desierto. Eso, pensaré en pirámides en el desierto. Por cierto mañana voy a hacerme un tatuaje. Sí, una pirámide. Arena, seco. Nada de mar, ni agua ni peces. Ni piratas.»
Porque los piratas, y todo el mundo lo sabe… no son de fiar.
(Continuará…)
por Mimirada | Sep 4, 2014 | Poesía
Para siempre
Eternamente
Siempre…
Llueva, nieve, hiele o truene
A pesar de lo que digas
A pesar de lo que diga
A pesar de lo que hagas
A pesar de que me matas
Siempre
¿No me oyes?
¿No me crees?
Para siempre
Eternamente
SIempre
Aunque tenga que esperarte
Aunque tenga que morirme
Y pactar con el diablo
O aunque tenga que expiar
diez mil veces mis pecados
y vivir eternamente
Muchas vidas a tu lado
Para siempre
Eternamente
Siempre…
O quizás…
Solo hasta ayer
Puede que hoy «para siempre»
Me resulte agotador
Y mañana me pregunte
Qué pasó con mis promesas
Dónde está ese «eternamente»
o por qué cuando uno ama
Siempre cree que será
eternamente, para siempre
Para siempre
Eternamente
Siempre
Infinito espacio hacia delante
Inmenso como son mis emociones
Y de pronto se contrae sobre sí mismo
y cuando lo quieres mirar, desaparece
Así son algunos «siempres»
Pronunciados con más ganas que certeza
Exclamados con creencia de promesa
aunque duren lo que dura la palabra
exhalada de mi boca hacia tu boca