Con defectos, pero auténtica

Os reproduzco una conversación que tuve esta mañana:

-Yo: Ya sabes cómo soy

-P: Estupenda…

-Yo: No me sé callar

-P: Eres estupenda

-Yo: Soy una bocazas, entre otras cosas

-P: Si no fueses tan bocazas, no serías tan estupenda

Y he recordado parte del trabajo de uno de mis talleres (“Sácate Partido”), donde animo a reflexionar en las características propias, las que consideramos cualidades y las que consideramos defectos,  y entender que eso es básicamente lo que somos, lo que nos hace ser nosotros mismos y no modelos estándar de personas.

Por supuesto que ese análisis debería servir para limar defectos y destacar puntos fuertes, pero a lo que voy es que los rasgos sobresalientes que tenemos son lo que nos identifican: todos, los buenos y los no tan buenos.

Que soy una bocazas lo sabe cualquiera que me conoce y/o me sigue en el blog. Y resulta que a mí a veces me repatea ser así, pero en el fondo YO soy esa. Si fuera una persona hiperreflexiva que piensa todo antes de hablar… pues no sería yo, no sería la Nohemí que conocéis y que escribe y publica como vive… sin pensarlo demasiado.
Evidentemente no todo el mundo pensará que soy estupenda ( es lo que tiene tener amigos, que la quieren a una y la ven con buenos ojos),  seguro que hay más gente que se queda con lo de “bocazas”, y ¿sabéis que es lo mejor? Que todos tendrán razón.

No intentéis ser lo que no sois. Intentad mejorar siempre, pero partiendo de lo que tenéis, de lo que sois.  Si no, aparte de mucha frustración, correréis el peligro de dejar de ser auténticos. Y hay algo mucho peor que ser bocazas… y es ser un timo o una copia.

Aspira a mejorar, pero siendo tú mismo

Y  esta bocazas se despide hoy porque me voy a la playita con mis hijos.
Sed felices.

 

Recuerda que puedes acceder al taller “Sácate Partido” grabado.