Escribe, escribe… que leerán lo que quieran

Ayer una amiga me pidió un artículo sobre el debate que hay con cierto feminismo en las redes.

Aclaro que ni leí los artículos completos de esas webs, sobre todo porque paso de subirles la estadística ( que estoy convencida es lo que persiguen). De hecho ni los cité en el post. He leído párrafos de conocidas que les han escrito en respuesta y ya con eso tenía para hastiarme.
Estoy en un momento en el que no me apetece nada, pero nada batallar, ni replicar, ni responder…  Sobre todo porque  si algo he aprendido es que no debatimos para incorporar el pensamiento ajeno al propio. No buscamos llegar a un entendimiento. Pensamos que debatir es expresar mi postura inamovible de verdad absoluta y que cuanto más alto lo diga o más lo repita, más verdad es. Y claro con esa premisa lo que diga el otro me la trae al pairo, a no ser para coger lo que dice y rebatirlo con mis argumentos casi mesiánicos.

Y yo a estas alturas, pues como que no me apetece mucho perder mi tiempo hablando para quien ya ha decidido que lo que cuento no le interesa. Pero renuncié 15 minutos a mi excedencia para escribir el artículo porque a Azucena le doy lo que me pida.

Yo escribo por satisfacción propia primero. Y para quien quiere leerme después.
De esas que se hacen cruces con mis posts… pues qué voy a decir… que me suben la estadística de visitas, con lo cual al final de año son unas cuantas miles más, lo que hace que cuando en google alguien busque información mi blog aparezca un poco más arriba.

Así que GRACIAS.

  • Gracias por meterme en un debate en el que no he entrado nunca sobre buenas y malas madres.
  • Gracias por poner en mi boca ( o en mi texto) palabras que no he dicho, ni siquiera sugerido
  • Gracias por airear mis motivos que imagino conocerás de las paellas que nos hemos comido juntas
  • Gracias por dedicarte a advertir a las pobres y tontas mujeres sobre personas como yo
  • Gracias por dedicar tu valioso tiempo a leerme y  sobre todo

COMPARTIR