Lo sé

-¿Lloras? ¿Por qué lloras?
-No lo sé
-Sí lo sabes… siempre se sabe
-Pues igual lloro por eso… porque sé por qué lloro
-Saberlo es una cosa y reconocerlo es otra.
-No quiero llorar
-¿Por qué no?
-Porque me hace débil
-¿Eso crees?
-Sí
-No confundas debilidad con sentir emociones. Somos emociones. Si no aceptamos lo que sentimos, dejamos de ser. Llorar no te hace débil. Llorar es la forma de vaciar un vaso lleno, demasiado lleno.
Lo vaciarás y volverá a haber sitio para más emociones. Eso es estar vivo.
-Pero a veces pesa y duele y quiero escapar.
-Lo sé, pero es un engaño. No puedes escapar de tus emociones. Irán donde tú vayas.
-¿Entonces?
– Súfrelas o disfrútalas, llóralas o cántalas.  Vívelas, siéntelas … es la única forma.
-Sí, lo sé…
-Sí lo sabes… siempre se sabe