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Olvídame tú-Miguel Bosé

Esta canción me gusta mucho, como la mayoría de Miguel Bosé.
Estaba oyéndola y pensando en por qué nos cuesta tanto olvidar a alguien que por un motivo u otro ya no está en nuestra vida.
Es “traicionero el corazón”, dicen, y es cierto. Eso y que tenemos facilidad para perseguir lo que no no hace realmente felices.

Nos enganchamos a la sensación que una persona nos produjo en su día, y en vez de pensar en que eso pasó y ya, queremos repetirlo. Como el drogadicto que busca vez tras vez  la sensación de placer y euforia y no acepta que le hablen de consecuencias.

El amor es una droga.
O más bien, el amor que la mayoría conocemos.
Porque creo que la mayoría llegamos a adultos con referentes erróneos de lo que es el amor. No hemos sido bien amados, no nos han enseñado a amar sino a obtener, a ganar, a competir,  a retener o a perder. Y con esos antecedentes imagino que el amor de verdad se nos antoja imposible de entender. Y si lo logramos,  se nos antoja imposible de sentir y/o de recibir.

“Te necesito”, “no puedo vivir sin ti”, “sin ti me muero”... así creemos que demostramos cuánto amamos o nos aman, cuando la verdad es que  el amor de verdad es altruista y cuando se vive desde la necesidad estamos centrándonos en el Yo, y no el Tú.
Si te necesito a mi lado, estoy pensando en lo que obtengo cuando estás conmigo, en gratificar ese deseo, Mi deseo,  que no es otra cosa que resarcir a nuestro ego que viene herido desde hace mucho. Casi siempre desde el mismo comienzo.

Si lo pienso creo que nunca he amado entonces de verdad, como la inmensa mayoría, solo sé amar desde ese lugar. O me he dejado amar o he enfermado de amor. Ambas caras de la misma moneda.
No sé si algún día lograré hacerlo de otro modo, si podré quererme a mi misma lo suficiente para estar completa yo y no pretender que sea el otro quien me dé lo que me falta.

Quizás tendríamos que enseñar a nuestro hijos que amar es dar con generosidad sin perderse. Y que lo primero es quererse uno mismo y no aceptar nunca faltas de respeto, ni en nombre del amor ni en ningún nombre.
Si a las primeras señales de que algo no es como creemos, o como merecemos, dijéramos tranquilamente: “gracias pero esto no nos va a hacer más felices, adiós” igual no iríamos acumulando obsesiones, y decepciones y fracasos y dolor.
Quizás si aprendiéramos a amar dejando el ego a un lado, no viviéndolo como una batalla o una conquista, como un triunfo o un trofeo, igual es que habríamos madurado y estaríamos más cerca de conseguir algo más parecido al amor que lo que conocemos.

“Olvídame tú que yo no puedo”
keep-calm-and-love-yourself-488Puede parecer triste y desesperado, pero cuando el otro nos olvida, cuando es capaz de sacarnos de su vida por completo, y nosotros lloramos y nos rebelamos y nos parece imposible de aguantar esa sensación de fracaso, vacío, decepción, tristeza y rabia a partes iguales… cuando eso pasa, en el fondo nos hace un favor.
SI no puedes olvidar tú, agradece que lo haya hecho él. Te lo pone fácil. Al menos no juega contigo a perpetuar la angustia.

Además olvidar a alguien es la mayor muestra de “no amor” que hay, y ese es el mayor impulso para olvidar tú. Quien no te ama, no te merece.
Al final el dicho “Ama a tu prójimo como a ti mismo” encierra un a lección valiosísima:

No puedes querer a alguien si no te quieres primero tú.

©NohemiHervada

Como una piedra en el agua. 365-29

Alguna vez me han encargado escribir algo concreto y  aunque no me cuesta demasiado, no me emociona. Soy de esas personas que vomitan cuando escribe, que escribe con las tripas más que con la cabeza.
A menudo me pasa empezar a escribir algo y sentir como si algo me poseyera y escribiera solo a través de mí. Es la magia de la escritura, me imagino que de todas las artes porque en estos días me pasa algo parecido con los autorretratos: intento expresar algo, una idea, y la foto cobra vida por otros derroteros. Un día quería hacer una sesión “tétrica” y me salieron algunas de las fotos más reales y sugerentes que me he hecho en todo este mes. Imagino que la esencia  y el cómo se está en el momento se escapa por los poros… no sé. O eso o que soy peor actriz de lo que pensaba. Sigue leyendo Como una piedra en el agua. 365-29

I Love Me de Rebeca López-Kisikosas

Hoy acaba oficialmente el taller que empezó hace un mes.

Hoy he llorado emocionada oyendo el último comentario de Rebeca a mi trabajo en este taller.

Como ella misma me ha dicho, yo llevo ya un par de años haciendo un trabajo propio con el tema de la imagen propia, el reconocimiento y la aceptación. Fruto de ese trabajo son 2 de mis talleres de más éxito , sobre todo el “Sácate Partido”.

Decir que recomiendo a todas las mujeres emprender este viaje de dentro hacia fuera y de fuera hacia dentro es poco. Lo recomiendo a todo el mundo, pero las mujeres llevamos la carga añadida de estar expuestas por nuestra imagen desde niñas. Sigue leyendo I Love Me de Rebeca López-Kisikosas

Capturando el alma

HAblo de “alma” como esencia…

Siempre me han gustado las historias de vampiros. Eran  mi debilidad, igual que para otros eran el western o las de romanos.
En general me gustaban mucho la  películas de miedo  y suspense. Recuerdo quedar fascinada, casi hipnotizada, con Christopher Lee encarnando a Drácula. De hecho creo que el mito érotico del vampiro  lo llevamos un poco todas en el subconsciente… o en el consciente, al menos yo ;-).

Os hablo de vampiros porque  quería enseñaros unas fotos de la sesión que mi amiga, increíble fotógrafa, Maica Luis me hizo hace unas semanas.  Y al verlas enseguida pensé en que había conseguido captar mi “alma”…  y como la mente tiene esas cosas, me dio por pensar que los vampiros no podían ser fotografiados porque al no tener alma, la película no podía captar su imagen.

Una foto puede ser una simple copia  instantánea de la realidad …  pero otras veces… otras veces se consigue capturar  mucho más. La imagen que proyectamos y la que escondemos, la que enseñamos y la que nos cuesta enseñar, la pública y la oculta…  el alma…
Creo que es un arte conseguirlo… y creo que como en otras situaciones, si hay “magia” entre las dos partes, delante y detrás del objetivo, el resultado puede ser increíble.
A mí nunca me gustó especialmente salir en fotos. Nunca me veía bien. Siempre tuve demasiados complejos e inseguridades.

Ahora, no solo me gustan las fotos… es que creo que son una excelente terapia y punto de partida para trabajar la autoestima. En el post “Más que guapas” empecé a hablar sobre ello y desde entonces no solo lo he puesto en práctica, sino que lo he recomendado entre otros consejos que forman parte del taller “Sácate Partido”.

Si además tienes la suerte de contar con una fotógrafa experta , con la que puedas regalarte una sesión única… entonces  miel sobre hojuelas.
Gracias Maica ♥♥♥

Porque me conoces y me quieres, porque eres una gran profesional, porque eres leal, porque eres cómplice, porque AMAS lo que haces y cómo lo haces…

Gracias por este Post que me has dedicado en tu blog.

GRACIAS por CREERME guapa y CAPTARME guapa.

GRACIAS por un recuerdo imborrable, no ya de las fotos, sino de esas horas… fue un día especial… feliz por muchas cosas…

GRACIAS por CAPTAR mi ALMA